Cómo subrayar bien y no convertir tus apuntes de Derecho en un arcoíris inútil

0
1586

Si estudias Derecho en México, seguro tienes tu cajita de plumones fluorescentes lista para la batalla. Pero seamos sinceros: a veces tus apuntes parecen más una piñata que un material de estudio.

El subrayado no es solo para que tus hojas se vean coloridas, es una técnica clave de estudio que puede ayudarte a entender mejor los textos jurídicos y ahorrar horas antes de los exámenes. Aquí te comparto 7 consejos prácticos para subrayar como todo un futuro licenciado o licenciada en Derecho.

Haz una primera lectura sin subrayar

Suena obvio, pero casi nadie lo hace. Si empiezas a marcar desde la primera lectura, acabarás pintando todo el texto. Primero entiende de qué trata el párrafo y distingue lo esencial de lo accesorio. Solo después, empieza a subrayar.

Limítate a dos colores

Elige dos colores muy distintos entre sí: uno para ideas principales y otro para ideas secundarias. No necesitas el arcoíris completo. Cuando regreses al texto, tus ojos identificarán de inmediato lo más importante.

No subrayes frases completas

El error típico: rayar párrafos enteros. Eso no ayuda, porque al releer no sabrás qué es realmente lo importante. Lo ideal es subrayar palabras clave, conceptos o sintagmas cortos. Menos es más.

Prioriza sustantivos

Más del 80% de lo que subrayes deberían ser sustantivos. Los verbos y adjetivos solo cuando sean indispensables para el sentido del texto. Ejemplo: “posesión pacífica” → subraya posesión; no necesitas marcar el “es” ni el “la”.

Revisa tu subrayado al final

Termina el texto, vuelve a leer lo que subrayaste y corrige si hace falta. Así eliminas excesos, añades lo que olvidaste y garantizas que tu subrayado sea realmente útil para repasar.

Combina con anotaciones en el margen

Aquí viene un truco extra: escribe preguntas o palabras clave en los márgenes. Ejemplo: “¿Qué es cosa?” o “Diferencia entre cosa y bien”. Esto te obliga a relacionar la definición con tu subrayado y facilita los repasos rápidos.

Haz pruebas de memoria con lo subrayado

El subrayado no sirve si nunca lo pones a prueba. Después de marcar un texto, tapa lo que no está subrayado y trata de reconstruir la definición o el concepto solo con lo destacado. Así entrenas tu memoria activa y no te quedas en la repetición pasiva.

El subrayado en tu clases de derecho no es un concurso de colores, sino una herramienta para estudiar de forma más inteligente. La clave es marcar solo lo esencial, usar pocos colores y reforzar con preguntas y pruebas de memoria. Al final, no importa si usas amarillo, azul o rosa: lo importante es que tus apuntes te ayuden a aprobar y a entender, no a presumirlos en Instagram.