Buenos dias, próximos colegas. Vengo a dejarte un manual de aterrizaje para estas primeras semanas. No es ley, no es dogma; son los consejos que te daría en el pasillo antes de entrar a clase. Arrancamos en serio desde el 5 de agosto conforme al calendario semestral, así que el reloj ya corre.
Lo fundamental para no sentirse perdid@ (sé tú mismo)
En cualquier ambiente nuevo—salón, trabajo o tribunal—la regla de oro es ser auténtico. No te disfraces de “abogadazo” desde el día uno: cae mal y te roba energía. Serás quien eres, solo que con hábitos nuevos: puntualidad, curiosidad, respeto y orden. Ajusta lo que haga falta, pero sin máscaras.
¿Con quién juntarse? Elige bien tu “equipo de semestre”
La “selección natural” en el grupo es real: habrá banditas que se forman, se rompen y se vuelven a formar. Durante la primera semana saluda, conversa y ubica perfiles. No busques copias de ti: complementa.
Un buen amigo en la carrera: toma apuntes cuando tú no puedes, te dice la verdad cuando te estás confiando, y te empuja a presentar (no a esconderte).
No te olvides tambien de ser ese buen amigo, recuerda para tener un buen amigo primero debes ser un buen amigo.
¿Qué hacer con tanta libertad?
La universidad no es la prepa: hay libertad… y consecuencias. Aunque no te “pasen lista” diario, la asistencia pesa formalmente o porque el profe sabe quién eres al evaluarte. Estrategia clásica: ve a todo el arranque, arma base sólida y, si semanas después necesitas faltar por estrategia, que sea con respaldo de apuntes o grabaciones del grupo. Consulta siempre tu calendario y reglas de tu plantel para no patinar con fechas y procedimientos.
¿Cómo asistir a clases? ni florero, ni fantasma
Hay perfiles de todo tipo. Mi recomendación: bajo perfil efectivo. Participa cuando tengas una duda real o un aporte claro; el “preguntón para figurar” se gana antipatías gratis. Siéntate donde te concentres mejor: adelante, medio o atrás; tu lugar no predice tus notas. Lo que sí las predice es tu constancia.
¿Tener horario de estudio?
Primer mes = piloto. Diseña un horario realista:
Empieza por lo que más te cuesta , termina con lo que se te facilita, para cerrar con sensación de avance. No descuides lo “fácil”: el exceso de confianza cobra factura.
Cuida tu vida: duerme, come, muévete, convive. La universidad no es búnker, es etapa de vida. Y recuerda: hay colegiaturas, becas y esfuerzos detrás; no tires dinero ni oportunidades por dramas de pasillo.
¿Novia o Novia? relaciones sin naufragar el semestre
No hay receta, pero un par de principios ayuda: Si “sales” con alguien del mismo grupo, administra el tema, cuando truena, truena el equipo).
Fama de ligador serial = distracción + mala imagen. Si te enamoras, agenda: el tiempo que le das a la relación no puede salir del estudio esencial. La carrera es larga; la reputación, también.
¿Cómo preparar exámenes? el primer golpe puede definir el resto
Primeros exámenes marcan el semestre. En muchas mallas, Romanos, Historia e Introducción funcionan como coladores. Tips de profe: Revisa desde ya cómo te van a evaluar (ordinario, oral, mixto, reactivos). Junta resúmenes y guías desde la semana 1; no fabriques tu “kit de estudio” a dos días del examen.
Si hay posibilidad de extraordinarios o de recursar, conoce bien las reglas para no enterarte cuando ya no hay margen. En la UNAM, por ejemplo, el Reglamento General de Exámenes y la Defensoría informan vías y derechos para acreditar por extraordinario.
¿Qué métodos de estudio usar?
Prueba y combina, pero que sean métodos activos:
- Repetición espaciada (flashcards físicas o en apps) para artículos y definiciones.
- Mapas y cuadros para visualizar jerarquías normativas.
- Regla Feynman: explica el tema como si se lo contaras a un cliente que no es abogado.
- Casos reales: ancla cada tema a un hecho noticioso o jurisprudencia.
- Estudio en voz alta: simula el examen oral desde ya.
Y si te atoras, aprovecha tutorías institucionales; en la UNAM existen programas específicos para prevenir rezago y deserción. tutoria.unam.mx
¿Cómo dar un examen oral?
Estructura en 30 segundos: concepto → fundamento → aplicación → problema típico.
Lleva artículos clave memorizados y explicados, no solo recitados.
Mirada y ritmo: responde al sinodal, no al pupitre. Si te quedas en blanco, ordena: “Permítame estructurar la respuesta en tres puntos…”.
No discutas por deporte: defiende tu tesis, pero cede cuando el tribunal te da una pista; están midiendo criterio, no terquedad.
Cierra con síntesis de dos líneas: lo que resolviste y por qué.
Mis últimos tips para tu arranque en esta bonita carrera
Biblioteca y fotocopiadora como aliados
Aprende a usar catálogos, repositorios y hemerotecas. El encargado de la biblio y quien reproduce materiales bien pueden acelerar tu semestre (dentro de lo permitido, claro).
Salud, comida y bolsillo
El primer mes muchos comen mal: café, galletas y antojos. Rinden menos. Planea colaciones y agua. Hay iniciativas y comedores universitarios; infórmate en tu plantel y en los canales oficiales.
El País
Tecnología con cabeza
Grabar clases solo si el profe lo permite. Silencia notificaciones en estudio; redes y DM’s drenan horas.
Trámites sin drama
Ten a la mano: calendario, periodos de cambios de grupo, ventanas para extraordinarios y ventanillas digitales. Verifica la página escolar de tu facultad antes de cualquier movimiento.
Cuando un examen sale mal
Tienes caminos: revisión, extraordinario, recursar. Lee reglas: plazos, topes y formatos. No todo se arregla el último día. Tengo un articulo especial sobre el tema Reprobar en Derecho por si quieres darle una revisada
Si te va mal, no te rompas
Todos llevan ritmos distintos. Si fallaste, diagnostica en frío: ¿tiempo, método, distracciones, salud? Ajusta una cosa por semana, no veinte a la vez. Y habla: hay tutorías y hay gente dispuesta a ayudarte.
El primer mes no es para “lucirte”: es para poner cimientos. Ve a clase, pregunta con sentido, arma tu equipo, estudia con método y cuida tu salud. El resto llega: las notas, la confianza… y sí, hasta el humor para sobrevivir Romanos.
Si algo se te está complicando de verdad, acércate; para eso estamos. Y recuerda: constancia mata talento distraído.












